Destacamos dos cuestiones básicas en este apartado, por un lado, los equipos necesarios para nuestra seguridad. Por otro lado, destacamos los derechos y obligaciones del empresario y del trabajador.
La prevención no es más que un conjunto de acciones y medidas adoptadas o previstas en todas las fases de la actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.
Para ello, encontramos por un lado los equipos de protección individual, estos están destinados a proteger al trabajador en función del trabajo que desarrollen, por ejemplo, protectores auditivos para las prácticas de tiro, arneses y cascos para los trabajadores de la construcción, trajes especiales para los que trabajan con productos peligrosos… aquí también incluimos sillas con respaldo adecuado para las personas que pasan muchas horas sentadas.
En lo referido a derechos y obligaciones, el a la protección de su salud en el trabajo se corresponde con el consiguiente deber del empresario. Es decir, el empresario tiene la obligación de facilitar al trabajador los medios para garantizar su seguridad y el trabajador está obligado a usarlos.